viernes, 27 de septiembre de 2013

Je n'existe pas


No está mal la madrugada sin ti, simplemente amanece un poco menos.
Besar otros labios, sinceramente,  no está mal, pero no me saben a nada.
Las muecas en mi sonrisa cuando me pongo tierna no sé cómo están, sin ti no me pongo tierna.
La vida, sin ti, no está mal, sigue siendo vida, sin motivo, pero algo palpita.
Sin ti el mundo no está nada mal, la verdad, pero ya no lo siento mío.
Las letras de cada canción... Bueno, sin más, aquí están, ya no son especiales.
Sonreir sin ti, se queda en sonreir, no puedo decir que sea feliz, pero no está mal.
Las sábanas tampoco están mal, pero hacen más falta.
Y si nada está mal, es porque sin ti, nada aquí existe sin ti.
Y
Mucho
Menos
Yo.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Paralizada.

Cuando todo está roto y una mirada te arregla lo justo es cuando llegan los problemas. Cuando los problemas llegan por una mirada rota no hay nada que arreglar.
Dicen que hay que dejarse llevar, pero a dónde me puede llevar el amor... Al vacío. Pero el vacío siempre está ahí. Siempre puedes llenarte o tirarte, joderlo todo o no conseguir nada. 
Dónde me puede llevar una mirada como la suya... Si ella está el vacío desaparece. El adverbio siempre es efimero. Ya no tengo donde perderme que no sea el olor de su pelo. No quiero vacío. 
No quiero nada que no sea efimero. Nada que resista al olvido. 
Te quiero a ti.

lunes, 26 de agosto de 2013

Y aquí estoy, supongo que con varios calos de más y echándote de menos

Esto no es lo mío, no pienso que esto es lo que mejor se me da ni mucho menos, pero si pienso que lo mio es expresarme. Es contarte mis sentimientos pasito a pasito y tu eso si que lo sabes, eso si es lo mio.
Qué voy a no contarte a estas alturas cuando tengo millones de cosas por decirte, por saber de mi, simplemente por el hecho de soportar mis habladurías, qué no voy a contarte.
Estaría bien empezar por el principio, pero principio principio eh. Desde ese día que antes de verte ya hablara contigo y desde el día que te vi, que pude saciar esas ganas de conocerte. Empecemos desde ese crítico día del que poco te acuerdas y que nos cambió la vida.
Sigamos contando los días y cómo pasaban, rápido y a lo tonto, contigo. Hablando 24 horas, viéndonos 5-6 días por semana y soportándonos varías horas al día. ¿Así como aquel que no le pide y le llega? Pues así y he de admitir que cambiaste mi vida, desordenaste todo sin ser nada, nada más haya de una grándisima persona dentro de mi eso esta claro. Y qué pasa que jugando y apostando hay varías posibilidades de ganar, en eso consiste el juego ¿no?. Y Huda juega (cómo no) y tantea la partida y ve donde y con qué cartas puede apostar más. Gana el juego (cómo no), me gana a mi. Me ganó y yo de los nervios me hacía pipi...raro pero cierto.
Desde ahí los días tanto en tu vida como en la mía giran 360º y todo es diferente. Éramos conscientes de lo que estábamos haciendo y de lo locas que nos estábamos volviendo.
Y yo dándole vueltas a la cabeza una noche más pensé que esta vez yo había ganado, tenía todo en uno, tenía lo que yo quería y más, muchísimo más. Te tenía a ti y son palabras mayores. Pensé que después de esto yo no iba a ser la misma porque estabas tu, aquí dentro bombeando me la sangre. Habías descolocado todo lo que te puedas llegar a imaginar y lo que no también, habías sido un como un kamikaze, como no sé, el katrina volando por los aires las ideas más claras que en teoría tendría que tener. Habías sido cosa del destino.
Los días pasan y vamos llevando el peso a la espalda, un peso que no pesa, un peso que da empujoncitos cuando más lo necesitas y si no, va a seguir a tu espalda ayudándote o apoyado en ti pero que va a seguir, que no va a moverse de sitio, ni se va a caer.

Ahora más en serio, no creo que pueda aclararte mucho más por esta simple entrada salvo recordarte el por qué de esta situación y por qué estoy aquí escribiendo esto y es por tu ser. Porque han pasado dos meses y 26 días y sigo aferrada a ti como aquel yonki del retiro al porro, porque sigo siendo yo gracias a ti, porque no creo que esto sea solo quererte. Porque supongo que hemos apostado mucho por esto y da la casualidad que seguimos ganando, que nadie nos arrebata nuestra gran victoria.
Y aquí estoy, supongo que con varios calos de más y echándote de menos desde ese Jueves 15. Ya sabrás por qué.

PD: vuelve ya, dayai.


sábado, 10 de agosto de 2013

En mis pupilas todo es vértigo.


Necesito una excusa para hablarte, mil razones para convencerte de que no te enamores de mí y unos cuantos "te lo dije" en la cartera, al lado de las llaves que siempre pierdo, debajo de la foto que un día no nos hicimos. Si te digo que te quiero es que quiero que discutamos, como antes. Aferrarse al boli o al humo en los pulmones ha dejado de ser un dilema, quizás porque nunca me diste lo que ellos, pero me destruiste más. La verdad es que sigo escribiéndote, aunque las fotos ardiesen en el mismo lugar donde dejé de pensarte. Sueno más entera y más triste, mi retina se ha olvidado de quién eras, y las luces de Madrid ya no son el atrezo de lo que un día nos dio por ser.

Un piano que ya no suena, la conciencia ya no jode y he comenzado a contar las putadas con los puños, y las hostias con los “estoy hecha mierda por dentro, y seguís sin verlo”. Puedo ser una hija de puta, y puedo romperme el pecho si quieres un hueco dentro; no sería la primera vez.

Las vueltas en la cama, juego de cobardes.


Nadie me dijo que habría que sentir. Pero...

Poeta sin musa.

Verano; la peor estación para los poetas. El calor no inspira, pero esas piernas desnudas sí.
Y pensar que estamos tan lejos. Es como que sea tu cumpleaños pero no tengas con quién celebrarlo.
Desalojando cada mirada, acostumbrándome a la mala vida, a quererte y no tenerte y volver por donde vine.
A compensar tus besos con droga, a autoconvencerme de que estas ojeras, jamás llevarán tu nombre. Ni si quiera tu inicial.

miércoles, 19 de junio de 2013

Droga para dos, por favor.


19 días matándome por amor y 500 noches en vela, hasta Sabina olvida mejor que yo. Ver la luz por los huecos de la persiana, pensar que algo mejor me espera fuera pero... ¿Quién querría a mi sombra? Que no, que no soy yo ni de lejos. Que perdí mi camino cuando vi su espalda por última vez, que no hubo ni un "adiós" como en las películas, supongo que es porque nunca supe actuar, aunque últimamente el papel de feliz lo bordo eh,supongo que es por tí, todo sea dicho. Disimulo perfectamente el asco que le tengo al mundo y fuerzo la sonrisa como si estuviera constantemente en una foto, de todo se aprende. Sigo pasando frío no creas, pero es interno solo lo noto yo, no te preocupes que ya se encargan tus abrazos y los porros de que no sienta más frío. Tengo ganas de tener ganas, Tengo ganas de pasear los dedos por tú pelo, perder otra vez la noción del tiempo. Pero tengo miedo, no quiero joder una vida. Que no sea la mía, digo. Y menos la tuya. Que solo quiero hacerte feliz, y que estés a mi lado.  Droga para dos, por favor, lo de siempre. Lo de siempre, como siempre, donde siempre. Pero nunca más.

martes, 11 de junio de 2013

Mi viata, mi corazón.


Lo mejor de perder trenes en la vida es que a veces tienes suerte y te toca compartir asiento de estación con los ojos más bonitos de todo Madrid, con los párpados cansados y las ganas de dormir más bonitas que he visto nunca en hora punta, y con los labios rojos que más ganas me han entrado de morder en la vida. Y me empiezan a temblar las rodillas, y no es de nervios, si no de ganas de acercarme un poco más y decirle que su sonrisa es un súper poder, que si quiere ser mi heroína y salvar todas estas heridas antes de que se desangren. Pero justo cuando iba a dar el paso de acercarme y preguntarle qué hora tenía (y morderme el labio mientras mirabas el reloj y no me veías), se ha levantado a recibir a una amiga que bajaba del tren al que iba a subir yo, y os fuisteis, y me quedé allí asomada en la puerta del tren viendo como caminabas y sumando mentalmente la cantidad de cuellos que habrías partido, y que te quedaban por partir, por la Gran Vía con tu forma de mover el culo. Tomo asiento al lado de la ventana porque quizá me da tiempo a volver a verte por el andén antes de que te marches. Y pienso que quizá este día sea el que te he podido tener más cerca que nunca. Y hasta el tren tiene la sensación de descarrilar estando quieto cuando lo miras.

La verdad es que te has quedado bien grabada en la zona de cosas mágicas que recordar sin esfuerzo, y me encantaría que esta noche vinieses a mi cama, que me contases secretos y me gimieses bajito al oído antes de dormir y estoy segura de que nadie sabría hacerte eses con la lengua en tu ombligo como sería capaz de hacerlo yo. Para mí vas a ser siempre la chica de la estación de tren, la única. Y de repente me han entrado ganas de coger un día e invitarte a tomar café a una cafetería de estas que tienen las mesas al lado de ventanales enormes, que te dejan ver como arde el cielo cuando el sol cumple su jornada laboral. Sentarnos frente a frente, en una mesa redonda para dos, mirarnos pensando que somos eternos y mirar el cielo pensando en lo bonito que sería vivir en un vuelo permanente visitando cada ciudad desde el aire. Y cuando nos trajesen el café te observaría firmemente,  me quedaría embobada al ver la facilidad con la que me inspiran tus sorbos y tus ojos mirándome de reojo. Cogería una servilleta y te escribiría: ¿Quieres ir a follar después de terminar el café?, que me entrarían ganas de salir de allí corriendo, o encerrarnos en el baño, que me calentarías demasiado viéndote como bebes café con tanta delicadeza y a conjunto con tu jersey gris y esas puntas rubias que caerían en caída libre por tus hombros. 
Quiero que seas la monstrua de debajo de mi cama y que el próximo tren lo cojamos juntos a la misma hora después de haber compartido sábanas y haber salido corriendo por todo Madrid porque no llegábamos a tiempo.

sábado, 8 de junio de 2013

Amor cántame una rumba.



No sé a qué vienen estas taquicardias en este corazón muerto. No sé si es por ti o por la cafeína en vena que me lleva a un futuro menos mierda. O todo a la vez, no sé. Quizá un futuro menos mierda contigo. Mira, que aunque diga que sólo estoy enamorada de la voz de Kurt de madrugada y de las medias bonitas, creo que sentí algo parecido con tus besos. Y yo qué sé, si no sé ni a qué sabe este puto junio que ni lo parece si a ti ya no te tiemblan las rodillas.

Tres cafés y ya me creo que has vuelto, que has cruzado la frontera, que ya no me hacen falta más putos cafés y que todo ahora es menos mierda.

Y vuelves, y ya no necesito ni cafés ni drogas ni nada. Prefiero una dosis de tí en vena.

sábado, 25 de mayo de 2013

Puse mi droga en tu pico.


Estos ojos tienen algo que ver con las drogas, que se llevan por delante a los mejores letristas. No es que me considere una letrista, ni mucho menos, pero sentarse y escribir día tras día lo que sucede en mí, ya es un reto al que aún no he superado. De pequeña nunca me llevaron a Disneyland, pero descubrí a Cobain y a Bukowski. Y así estoy.

¿Queréis hacer el favor de dejar de dar consejos de mierda sobre la vida? Con lo bonito que es romperse en mil pedazos por lo que sea. Romper a reír me parece una forma bonita de hacerse pedazos, por ejemplo, que me drogo solo para olvidar lo que me drogué contigo, y que esa es mí forma de hacerme pedazos. Luego vienes, me soríes y me rompes aún más pero a mí me gusta la droga cuando mata y me gustas tú cuando curas. Y no al revés. Así qué ven, ponte sobre mí y dime al oído cosas guarras. Yo no sé mucho de amor, pero cuando la abrazo pienso; 'joder, qué pequeño es el mundo'. Me olvido de ti poco a poco, de momento ya no te recuerdo con ropa. 

Aúnque, para que mentir; Mi vida se ha ido a por tabaco y a mí ya es que me la suda todo, corazón...

viernes, 24 de mayo de 2013

Siempre tú en esos parrafos de mierda II.


Lo suyo, o lo nuestro mejor, sería que vinieras
con el conjunto interior morado (ese que solo te tapa lo justo pero innecesario) a sacarle los colores a palencia y a mí de mis casillas. Te quitaras el abrigo largo en el hall de la entrada y preguntaras dónde está la cama, el sofá o la encimera donde vas a dibujarme, uno a uno, todos los sueños navideños que he tenido entre tus piernas. 
Lo suyo, o lo nuestro mejor dicho, sería que saliéramos por esta ciudad capital a visitar todos y cada uno de sus bares y sus baños sujetando la noche en baldosas con pintadas y tus leggins sonriendole al signo de exclamación de mis vaqueros. 
Lo suyo, o lo nuestro digo yo, sería que dejaramos las apariencias y los besitos tímidos cenando en casa con mis padres mientras inicio el "road to perdition" por debajo de la mesa y sonrío, si ellos supieran lo que hacen sus hijos o, mejor dicho, las pocas cosas que no hacen. 
Lo suyo, o lo nuestro rectifico, sería dejar claro en el ascensor que el amor no es un animal que se deba tratar con delicadeza ni la piel un arma de segunda fila ni tú seas una puta ni un yo una cabrona cuando bajamos la verja y nos reservamos el derecho de admisión.
 Lo suyo, o lo tuyo quería decir, es venir hirviendo a este frío de lista de espera mientras te digo las guerras que no he podido vivir sin ti porque estaba pensando en tus ojos. Ni la pornografía me consuela ni en ninguna otra parte hay mareas ardiendo como las de tu coño. Tendrás que venir, porque tengo  un alma blanca apuntándote entre las piernas o los dedos, qué se yo... y con tanto tiempo de estar sin ti lo reconozco  ya no sé qué cojones hacer con ella.

jueves, 23 de mayo de 2013

Siempre tú en estos párrafos de mierda I.




Ojalá pudiera desahogarme con un golpe de letra y quitarme las grietas de esta garganta, a veces golpean las caricias de otros y a veces “querría destrozar algo hermoso” solo pa demostrarte las mil mierdas que me guardo dentro.
Paisajes de fotos grises como la mirada de la mitad de las personas que me rodean, capullos con espatula y pincel que se dicen las máximas tonterías con los minimos intereses, putas baratas tan fáciles de follar que ni siquiera se venden, ¿te puedo comprar? tengo suelto en el bolsillo y estrofas de sobra aunque no sepa tocar la guitarra.
Hadas violadas con varitas mágicas de listillos pasados de rosca, borrachos anónimos sin intimidades, contenedores de sangre fría como ratas hurgando detrás de una papelera, mesas olvidadas por papeles de poetas de etiqueta y braguetazo, heridas abiertas como las piernas de la última chica a la que dije te quiero, promesas en fila india haciendo cola para entrar en un matadero llamado futuro, restos de semen en la comisura de los labios de la mujer más guapa de toda la cárcel, piernas huyendo por las estanterías donde termitas hambrientas devoran libros carcomidos por la mediocridad del gusto de los lectores. Retratistas de vacío al por mayor,mercaderes de sentimientos made in su puta madre, arrogantes trapecistas que solo saben bajar escaleras y subir los precios, labios vendidos como chivos expiatorios, amantes con el rabo entre las piernas y todas las mentiras del mundo guardadas en el corazón, bibliotecas ardiendo, arboles quemados, esperanzas más que muertas…

sábado, 18 de mayo de 2013

París, despierta, esto es una puta mierda.




Este disfraz alquilado no traía consigo una sonrisa contra la música, así que es un poco como desnudarse pero con muchas heridas y ningún orgasmo.
Imposible delante de las visitas.
Pero luego, cuando me quedo sola, las pongo una y otra vez nuestras canciones e imagino que las escuchas desnuda por aquí, escondida entre las sábanas y quejándote por el frío.
(Si vieras la de bajoceros que han crecido en la habita desde que no vienes…)
Y me imagino a mí metiéndome con todos tus grupos maqueteros para picarte, intentando hacerle cosquillas a tus opiniones, o riéndome del strereo para que pongas esos ojitos de“como te pases me lo vas a tener que comer muy bien, así que sigue así, valiente” y siguiendo así, claro, hasta besarte como una chica difícil, yo, que siempre fui tan fácil.
Y no sé si me pongo triste o feliz al recordarte dibujándole  striptease a los empalagos y al rap follándotelo directamente.
Qué preciosidad de rabia, qué maravillosa tristeza esconde el paisaje de las cimas más altas una vez has bajado. Y qué nostalgia abierta te abre su futuro de puertas cerradas para que las recuerdes, para que aprendas a vivir alrededor de lo que ya no harás.
Llega un momento en que si miras hacia atrás lo bueno y lo malo pierden su matiz de diferencia para unirse en un solo tiempo verbal: pasado. 
Da igual lo mucho que duela, el vacío aséptico con que te trate o que no pida permiso para los puñetazos. De qué nada sirve la indómita libertad del que no le quedan monedas ni balas en la ruleta.
Qué poco importa la velocidad después de haber escupido el equipaje y los besos por la ventanilla. Quiero decir que si no tengo cicatrices es porque nunca dejé que se cerraran mis heridas y  por eso le doy al play como si el dolor fuera un juego de musas enjauladas.
Lo único que sé es que en mitad de este desierto también llueve cada vez que pones ojos de música.

viernes, 17 de mayo de 2013

I GRIEGA.



Dicen que la tristeza, si la abanicas, se extiende como el fuego. Y que eso da calor. También.
Puedes ponerle el perfume que desees a todo esto, hacer que huela bien o duela menos, pero la única forma de maquillar una mirada es escondiéndola entre las sombras y esperar a que los miedos terminen de comer el alpiste.
Luego pondremos el tedio sobre la cornisa y lo llamaremos paisaje. O madurez. Y llamaremos a los hombres por sus cosas y a cada losa por su nombre. Ya hay una humanidad que limosnea la belleza en stocks de pornografía en horarios de máxima audiencia, y hay odio que habita detrás de cada mentira esperando su turno para el estrellato. Sus 15 minutos de infamia: su última oportunidad.
¿Sabes que el odio está lleno de esperanza?
Aquí tienes tu caja fuerte, tipo débil. Ya puedes alquilar un precipicio con vistas, pagar el seguro, y arrendar en desprecio tu jardín de hierbas silvestres a los fumigadores de lo doméstico. No vas a desnudarte, ¿verdad? Yo venía a pedir el sexo y la balada. A rogarle suciedad a lo impoluto. Yo quería el barro y dejarme llevar sin etiquetas, pero solo fui un muñeco de trapo en tu cajita de alfileres. Por no plantar cara te acabas jodiendo, y antes o después te van a joder. 
Tú coje tus propias alas y despliegalas hacía donde seas feliz. Hasta donde te hagan feliz. Coge un buen porro, la riño y alguna que otra sonrisa para pasar el día, y plantale cara a la relidad. Dile a esa realidad lo que sientes y quieres. Sin miedo.
Estoy contigo.

jueves, 16 de mayo de 2013

Hasta rota estás bonita.




Mi puta vida tirada en el sofá, acariciando otro gato que no es el mío, poniendo en mute una televisión que no es la mía para poder el leer un libro que no es el mío. Mi puta vida, corriéndose en una cama que no es la mía,  sonriendo a una mirada que no es la mía. Y aún así la vida es mía.
Y yo convenciéndome de que hay peores cosas que tenernos lejos. Aún peor es saber que nos tenemos, el miedo irracional a perdernos y lo que eso conlleva.
Siempre podemos estar más cerca, pero nadie asegura que después de perdernos podamos volver a encontrarnos. Que sí, que hay cosas peores que tenernos lejos.
Mi mente es como el ambiente de Blade Runner, pero tú rondas por ahí y aparece el puto sol, me desorbitas. El odio lo conviertes en más odio en diferente medida. Te odio mil veces y te quiero mil una. Quién lo diría.

Felices siete dieciséises.
Egoluegoexisto.

martes, 14 de mayo de 2013

Overdose de tí.




El sabor del olvido destilado sabe a ti. Y yo lo mezclo con whisky.
Sobre una base de cerveza, con un gusto de porro en la saliva. Siempre hablando de amor y de drogas dudando en que quizá el amor también sea una jodida droga que no hace más que garabatear mi corazón. 
Demasiados secretos detrás de todo este placer, detrás de esto que hace que flotes. 
Pensé en dejar escribir de amor para cubrirlo de asco,hacer borrón y cuento nuevo en torno a mí para cambiarme la vida que había elegido; por mi miedo al final feliz, a la alegría sostenida, a la necesidad del dolor, para sentirme a gusto con la justicia de las culpas, mis putas fieles, mis enemigas consejeras. Pero no puedo.
Si algo de malo tienen las drogas es la dependencia que crean sobre tí. Yo me encuentro en ese limbo yonki; demasiado drogada para mantenerme despierta, pero no lo suficiente para dormir.
Si pierdo a mí droga lo pierdo todo. Pierdo mi flote, al capitán de este mí barco, pierdo a mi musa. 
Yo jugando a buscarte y necesitarte pudiendo jugar al escondite para no encontrarte. Pero ¿en quién me miraré cuando me aburra del juego?
Y dónde estarás tú, buscándote.
De tú embriaguez a mis drogas solo hay un corsé de elegancia. A un beso de erizarnos la piel, hay un pequeña distancia que nos exaspera. A casi nada de la risa y el orgasmo, el último paso, qué pasada…

lunes, 13 de mayo de 2013

Maldita musa, te estoy llamando.



Cada día que pasa me pregunto cómo has llegado a ser quien eres en mi mundo desde el primero de ellos.
Cómo desde el día 0 eres especial y cómo desde el 1 ya eras importante.
Cómo desde el día 16 te decía los 'te quiero', hasta ahora.

Perdí la cuenta de los días, no los necesitaba. Teniéndote conmigo no requería de calendario, yo empecé uno nuevo.
Es difícil de explicar con palabras lo que siento.
'Ego luego existo'; ego no existo si no estás tú. Ego no soy yo sin tú.
Tú, desde el día 0, tú.
Maldita musa, te estoy llamando.

jueves, 9 de mayo de 2013

Jazz.



[No soy capaz de escribir.]

Acaricio el teclado cómo con la necesidad de hacerlo, cómo si escribir me sirviese para no discutir conmigo misma. Pero qué más da.

Siempre termino hablando de tu espalda y mis dedos sobre ella a ritmo de jazz de fondo. "Nuestro jazz", qué bonito suena. Pero así no me ayudo, para nada. Sólo termino haciéndome todavía más daño. 
Cómo el pedirme que deje de drogarme cuando eso es lo único que me puede calmar ahora mismo.

[Y voy escribiendo un poco más.]

O siempre acabo hablando de su media sonrisa, sí, esa que me encanta tanto. O de los escalofríos en la espalda por las cosquillas de los recuerdos. O hasta de tus ojos miel, que teniéndolos, quién los necesita azules...

[Y va saliendo todo.]

Pero al final, te das cuenta de que sí has escrito, más o menos, y que no me ayuda para nada. Cómo el querer de dejar de drogarme, cuando es lo único que me calma cuando no te tengo encima.
Y que esta guerra es sólo de puertas para dentro.
Me estás destrozando todo como muy fuerte y, quién soy yo para decirte que pares.
«Se me acercó y me gritó muy bajito al oído que el amor no existía pero que: sh. Antes de eso jamás había creído que existiese.»

lunes, 6 de mayo de 2013

''Mi propia ingravidez''.




Fuera llueve, o quizás no.
No lo sé, me giro buscando inspiración, pero recuerdo que la cama esta vacía, entonces mis ojos... Irritados rojos como el pintalabios que marcó mi cuello la última vez.
Se cierran, noto el latir del corazón que va a rastras en mis cabeza, en la habitación 40º  pero por dentro tengo frío.
Mi puta cabeza no me da tregua, suelto el bic, la mente esta en standby, el punto rojo fijo. Fijo como mis ojos clavados en ese hueco donde había un cuento, echo a volar en mi imaginación.
Empiezo a verte  por mi habitación echada en mi cama tirándome del brazo para que suelte el boli y deje de dedicarte líneas.
-Quiero leerlo, decías
- No esta acabado, contesté, como siempre.
 Te acercaste a mi oído para terminar de convencerme, cuando me fijé llevabas mi camiseta. La misma que hacía escasos veinte minutos adornaba el suelo del cuarto.
A tirones otra vez, empezamos a mordernos, como si mañana el mundo fuera a terminar, marcar por el cuello y adornos en la piel "te quieros" que se me iban dibujando en la sien.
Entre mordiscos, sudor y gemidos nos prometimos un mundo que hoy nos tiene hipotecados.
De fumada escribo esto, en el mismo sitio, esperando ese tirón del brazo que me haga soltar el boli y esa voz en el oído que consiga que me gire.

lunes, 29 de abril de 2013

Amor, sexo, mi soga.



Venga que no, que no te olvido. Que no me voy. Que me quedo a ver como la Luna me envidia por tenerte encima. Me quedo a ser tu verano en invierno. En primavera ya veremos. Me quedo.
Tú y tus sonrisas.Yo mientras loca, enamorándome de ellas ( de tí ).Nuestras discusiones, y la mejor parte, la reconciliación. Un abrazo, un beso, o un polvo. Pero todo en órden.

Mi cabeza sigue en su sitio después de tanto tiempo. Quizá un poco más desordenada que de costumbre, por tus manías de venir y desordenarme todos mis esquemas. Mientras mi cama intacta.

Me quedo en nuestra ciudad en ruinas, en la que solo tú puedes enseñarme a desconectar sin tener que meterme mierdas. Tú. Mi mejor mierda. Mi mejor droga. Mi autolesión.
Venga que no, que no te olvido. Que no me voy. Que me quedo a ver como la Luna me envidia por tenerte encima.
Llévame de viaje por la cama de tu habita, y escóndeme ahí a tu lado, dónde siempre que me apetezca, pueda abrazarte.
Venga que no, que no te olvido. Que no me voy. Que me quedo a ver como la Luna me envidia porque eres mía.

sábado, 27 de abril de 2013

Respirando inside.



¿ Sabéis ese momento cuando tenías olvidada una sensación y, de repente, pasa algo que te obliga a recordar  que es una de las mejores del mundo ?

Así me siento cuando se sube encima mío.
Al principio era más el miedo y la emoción lo que recorría cada fibra de mi cuerpo. Era el miedo y la emoción lo que hacía que me agarrara a su culo lo más fuerte que podía para no molestarse con mis brazos.

Y, de repente, pasa. Te sueltas.  Sientes cómo con la velocidad la adrenalina te va creciendo desde el fondo del estómago y se va expandiendo poco a poco, llegando hasta los brazos, extendiéndose hasta las puntas de tus dedos; trepando por tu garganta y conquistando tu sonrisa.Su culo sobre mí y yo pensando en que no me la merezco. Tu corazón bombea con tanta fuerza que por un momento crees que te va a cortar el aliento. Su latido parece un tambor dentro de tu pecho. 
Y notas cómo el viento corta tu cuerpo, y que hace frío, pero da igual. Da igual porque lo único que te importa es esa sensación: la sensación de que es tuya, de que la tienes, y de que no se quiere marchar.

Querer más; más rápido, más intenso, más velocidad, más, más, más. Siempre más. 

Flotar.

Volar y no querer aterrizar. No querer volver a poner los pies en el suelo.
Cuando bajas de mí, el mundo se detiene. Ya nada parece tan real. Pasan las horas y todavía sigues notando cómo te palpita la adrenalina en la garganta y hace que el corazón se te acelere.
Y, ahora, lo único que queda es esperar a la próxima vez. 
Y que sea pronto.

viernes, 19 de abril de 2013

Entre ella y una bala II.



¿Sabes de esa chica que siempre va a ser tu talón de Aquíles?
¿Sabes de esa chica por la que te jugarías la vida si hiciera falta?
Esa que con un solo gesto te vuelca el pecho, esa con la que te gustaría soñar y despertar cada día en la misma cama, desayunar y tomar el postre entre sus piernas, esa.

Esa a la que le regalarías los oídos y el mundo si fuera necesario, esa
La que tiene las curvas en la que matarías por perder tus frenos, la que tiene los ojos que quieres para tus hijos, la que tiene la sonrisa por la que tú perderías cada uno de tus dientes, la que tiene ese lunar, aaaaay ese lunar.

La misma a la que te llevarías contigo hasta para ir a por tabaco, esa.
Con la que compartirías hasta la droga, esa.
La que convierte en París tu Chernobyl particular.
La que tiene esos gemidos que quieres como banda sonora para el resto de tus noches, esa de la que te gustan hasta los enfados y los reproches, de la que te gusta hasta su gesto frunciendo el ceño.
Pierdes los huevos por su coño. Lo sabes, yo lo sé y el problema es que ella también lo sabe.
Ella.

¿Sabes de quién te hablo, verdad?

viernes, 29 de marzo de 2013

Baja del cielo y dame un abrazo, va. -D-.




Cabronazo,te echo de menos. El otro día salí a la terraza y se asomaros tus naikis por ahí, aún las conservo ¿sabes?
Joder, si supieras la de cosas que te estas perdiendo. Daniela ya ha dicho su primera palabra, y ya no se cae de culo cada vez que anda, según me dicen porque hace mucho que no le veo. Tu madre bien como siempre, tu cuarto intacto tal y como lo dejaste, hasta el olor sigue igual. Lo raro es que tu madre no te halla pegado un grito por como lo dejabas, madre mía.. Eso sí, echa de menos verte por ahí, no te olvida, y siempre limpia tu foto. Raulito es un liante, y sigue igual de castigado que siempre, aún qué lo si que echa de menos  es que le salves el culo siempre. Este es su primer año en el instituto, ya lo sabes.. y ahí va, tirando, con las notas de zoquete que tiene, pero aprobando el pequeñajo. Esa foto del salón que tanto odias que te hicieron en la playa la han agrandado y está en toda la entrada de casa. Darío, yo también te echo de menos. A tí, y a tus tonterias. Echo de menos tu puto hombro y tu puta sonrisa. Echo menos bailarte el agua, y que tú me lo bailes a mí ¿ Lo recuerdas ?
Esta puta soga no para de dar vueltas sobre mi cuello cada 22 de diciembre. Ese fue el último día que tuve los ovarios necesarios para ir a tu casa. A verles a todos, menos a tí claro. Faltaba tu silla y tu plato, pero no faltaba tu presencia. Lo jodido fue recibir a mi Merche entre lágrimas al verme. Lo jodido fue que yo también lo hice, lloré y rompí esa promesa de no soltar una lágrima por tí cuando pasó todo. Joder Darío, lloro solo al escribir esto. Lloro al escuchar 'Espacio y música' y lloro siempre que no tengo tus consejos. Ni si quiera se si sirve de algo escribir toda la mierda. Me decías que era una buena terápia, para aprender de cada uno de nuestros fallos.
Me dijistes que algún día encontraría a alguien. Y aquí estoy, creo que le he encontrado, al menos lo tengo. Significa mucho para mí, y me encantaría que le hubieses podido conocer. Pero todo lo que hacía te parecía bien, así qué seguro que no habrías puesto pegas. Gracias por cada recuerdo Darío, por cada sonrisa que me sigues sacando y cada lágrima. Simplemente gracias.
Te quiero pelusita.

miércoles, 20 de marzo de 2013

-Madriz y tu desnudas sois delito.-



Estábamos en la cama, los pies enredados entre las sábanas como en otra de tantas madrugadas.
Cuatro paredes nos guardaban del resto del mundo, en la habitación un aire cargado, un aire ilegal, un aire con la misma consistencia que mis sueños.

A nuestros pies papel, papel con las rimas que hicieron que sus bragas acabaran en el suelo.
Ella paseaba sus dedos por mi pecho mientras yo veía nuestra historia reflejada en el blanco de aquel techo.
Mientras clavaba su tierna mirada de inocente enamorada en mi me decía: "Cántame".

A lo que mi maltrecha boca contestó:
"¿Cómo te voy a cantar si ni siquiera se querer?"
Acto seguido echó el humo del cigarro de después tranquila, sonriendo,acercandose a mi oído diciendo; "si sabes querer".

domingo, 17 de marzo de 2013

-La mejor de mis rutinas-.



Y en mitad de la noche se me abrieron los ojos, como platos, inyectados, sudores fríos recorrieron mi cuerpo.
Entonces llegó a mi nariz ese olor, peor que cualquier perfume, volvería loco al más cuerdo, lo puedo jurar. Era ese olor, era su olor.

Miles de fantasmas aparecieron en ese momento, miles de recuerdos inundaron mi cuarto en ese instante.
De los primeros a los últimos.

Desde el baile de sus caderas por la habitación a su forma particular de mirarme apoyada en cama mientras sonríe y me pide un beso.
Al rato llegaron otros con un sabor más amargo, empezaron las promesas que cayeron al suelo por su propio peso, las hojas llenas de cosas que nunca dije, la papelera llena de folios con su nombre.

Mi cabeza también trajo el ruido de mi frente golpeando contra aquellas paredes, como quien choca con la realidad, maldiciéndome una y otra vez por dejar que se fuera, por no hacerla feliz.
Creo que mi subconsciente me quería castigar una vez más, recordarme que su sonrisa jamás volvería a esa habitación fría, extraña y oscura en la que se convirtió desde que ella giró el pomo de esa puerta.
Como echo de menos sus andares, su forma de moverse y la forma en la que hacía bailar a mis ojos tristes.
Me despierto y me doy cuenta de que no, de que todo ha sido un sueño. Ella sigue dormida, a mí lado. Vuelve su olor y se esfuman los olores amargos. 
Enseñame a quererte por si acaso se me olvida.

viernes, 8 de marzo de 2013

Entre ella y una bala.


 Esa que con un solo gesto te vuelca el pecho, esa con la que te gustaría soñar y despertar cada día en la misma cama, desayunar y tomar el postre entre sus piernas, esa.

Esa a la que le regalarías los oídos y el mundo si fuera necesario, esa
La que tiene las curvas en la que matarías por perder tus frenos, la que tiene los ojos que quieres para tus hijos, la que tiene la sonrisa por la que tú perderías cada uno de tus dientes, la que tiene ese lunar, ay ese lunar.

La misma a la que te llevarías contigo hasta para ir a por tabaco, esa.
Con la que compartirías hasta la droga, esa.
La que convierte en París tu Chernobyl particular.
La que tiene esos gemidos que quieres como banda sonora para el resto de tus noches, esa de la que te gustan hasta los enfados y los reproches, de la que te gusta hasta su gesto frunciendo el ceño.
Pierdes la polla por su coño. Lo sabes, yo lo sé y el problema es que ella también lo sabe.
Ella.

¿Sabes de quién te hablo, verdad?

sábado, 23 de febrero de 2013

Copias Falsas.


"Antes de que digas nada y rechaces todo esto de pleno. Dime al menos dónde puedo encargar a alguien como tú, igualita a ti, aunque sea una copia barata, lo daré por válido. Pero encárgate de que venga con todos tus defectos incluídos en el precio. Pídeles que me plagien tu jodida esencia, y tu estúpida forma de reírte de mí. Que hagan una absoluta fotocopia de la forma que intentas ignorarme, y hacer con que me buscas a metro por encima de mi cabeza. La quiero igual de orgullosa, con la misma iniciativa, no me importa pagar gastos adicionales. Diles que no escatimen en tus detalles, y que le jodan al copyright pero quiero calcadas todas tus palabras. Que no le cambien tu ideología, que siga sabiendo lo que quiere y hasta qué punto. Que le falten horas a sus días y que venga a robármelas a mí, aunque sea de madrugada. Pídeles que encuentren la fórmula que tienes para que me sea imposible pensar que hay algo más allá de ti y nuestra circunstancia. Aprovecha la oferta y exige que me lo envíen sin gastos de envío, con solo ganas de mí. Y si no es posible eso, pide al menos la garantía y asegura mi corazón a todo riesgo, porque últimamente está hecho mierda y no quiere ver a nadie que no seas tú.

S.Blanco.

jueves, 14 de febrero de 2013

-El hueco de mi cama hecho a su medida-.






La diferencia entre el amor y la muerte es que el amor no llama a la puerta. Entra hasta la cocina, no pregunta si puede tomar algo y te toma a ti. Encima.. ¿Tengo que llamarme enamorada? Me niego. Ella me conoce, sabe que soy una hija de puta y que no salgo de esa categoría.  
Cuando todo está roto y una mirada te arregla lo justo es cuando llegan los problemas. Cuando los problemas llegan por una mirada rota no hay nada que arreglar. 
Dicen que hay que dejarse llevar, pero a dónde me puede llevar el amor... Al vacío. Pero el vacío siempre está ahí. Siempre puedes llenarte o tirarte, joderlo todo o no conseguir nada. 
Dónde me puede llevar una mirada como la suya... Si ella está el vacío desaparece. El adverbio siempre es efimero. Ya no tengo donde perderme que no sea el olor de su pelo. No quiero vacío. 
No quiero nada que no sea efimero. Nada que resista al olvido. 
Te quiero a ti.

lunes, 11 de febrero de 2013

Arrastrarte conmigo.



Mi mundo tan pequeño y a la vez tan grande: 1 metro y 71 centímetros. No quiero que pares y menos que te bajes. Quiero ser camino para que tú seas piedra. O ser piedra en tu palma. Que me deshagas y me fumes. Qué facilidad tienes para deshacerme, hija de puta, pero con qué ganas me imaginas, que sé que existo. 
Morir por tus caderas, volver a la vida por un suspiro tuyo en mi boca. Caer como las hojas de otoño, pero que tú siempre estés ahí. 
Eres cima y eres suelo. Eres cielo, tormenta. Lo más dulce de lo amargo. Viento que arranca muecas de cuajo para convertirlas en sonrisas. Felicidad en estado puro, brutal, natural, volcánico, qué gozada y todo lo que le sigue. Trébol de 4 hojas.
Mis más, mis menos, mis bueno, venga, vale, mis sí pero no, porque sé que sí, mis me hace feliz. 
Una loca muriendo por tu boca, una payasa sin oficio ni beneficio pero con tesoro. Marihuana en ayunas. No decir nada y decirlo todo. Aterrizar en tu escote sin importar la nieve. Desnudarte el corazón en Diciembre, para que no pase frío. Poesía en tu culo, hablo de lunares. La Luna envidiándome por tenerte encima. La vida y sus vueltas, espero que eso implique que vuelvas siempre que te marches. 

lunes, 28 de enero de 2013

Desaloja esas caderas de mi puto cráneo.



No quiero amor, solo quiero alguien a quién encenderle los cigarrillos. No quiero amor, solo quiero besar a alguien sin miedo a perder esos labios. No quiero amor, solo quiero hacer largas sesiones de fotografías al lado de alguien. No quiero amor, solo quiero dar tumbos por Madrid. No quiero amor, solo quiero compartir todas mis canciones con alguien. Mi problema, la impaciencia. Mi problema, la desesperación. Mi problema, las hostias. Mis problemas, la ausencia de ese alguien. Mi problema, que quiero amor.

miércoles, 23 de enero de 2013

Mi vida es una incógnita, chica lo sabes.



Despierto. Otro día más. Cada vez es más jodida eso de despertarte sin motivos. No hay nada por lo que deba salir de la cama. Cada vez más jodida abrir los ojos y desde ese puto momento pensarte.
Destruida, pintando mis propios cuadros negros dentro de mi. Ésto es lo que dejas, Darío. Ésto es lo que dejas, mamá. Ésto es lo que dejáis, cabrones; una hijo de puta escribiendo sus mierdas, sin saber quien le lee, un vacío que no va ha llenar ni Dios, un corazón más que hay que reparar.
En mis ojos se ve la palabra suicidio pero no hay nadie que lea mi mirada. Prefiero acabar con esto que acabar contigo. A ti te echarían de menos. Yo te echo de menos.
Salir de casa, ponerme el abrigo, la cremallera atascada, como mis venas. Me pongo los cascos y todo lo que suena son dramas. Saco el grinder y está tu nombre grabado. Porros de buenos días, cuando nada es bueno, pero las mentiras piadosas siempre me han gustado.
Entro en la boca del metro, saco el bono, todo en orden. Subo el volumen para no escuchar a toda esa gente, que aunque no les conozca, posiblemente, me importen más que tú. 
Veo un asiento. La mujer de mi derecha me mira extrañada, supongo que oirá lo que suena en mis cascos, que no es precisamente agradable.
Llego. Es nuestro sitio, donde tú y yo quedábamos cada tarde. No sé qué coño hago aquí, ni qué hacer sin ti, supongo que debe ser eso.
Me siento en el banco. Recuerdo eso que dijimos: sustituir el cuento de príncipes y princesas por unos drogadictos enmonados que "necesitan más amor que cualquiera, pero no de cualquiera". Esta última frase suena en mi cabeza y en los cascos a la vez. Le doy un puñetazo al banco y me sangran los nudillos, pero no, esta puta vez no me los curarás tú. De hecho, nadie me los va a curar.
Mamá ya habrá leído la carta que la he dejado en el lavabo. Estará llorando; desde hace tiempo sus lágrimas empezaron a salir constántemente, un día se presentaron y dejaron de ser desconocidas y fueron mi rutina.Recuerdo tus palabras siempre que te ibas: "Se feliz siempre, sonríe pequeña. Cuida de Raúl, que yo ya desisto. No permitas que Sufi y Selwa se vuelvan a dejar de hablar, que son hermanos, joder."
Aún conservo tus fotos Darío, no puedo verlas sin que caiga más de una lagrima. Lo jodido es que como tú decías, la cabeza es como una cámara de fotos sin limite de memoria y sin un botón de eliminar...
De tu padre no me he despedido, tampoco se lo mereces, te jodió,le jodistes, pero por suerte ésto termina aquí.
Al final, como ya dije, lo único que no te falla es la droga y la música.
Gracias por esos 13 años Darío.

domingo, 20 de enero de 2013

TE MIRO Y SE ME VAN LOS OJOS.

Que sí, que ya sé que lo que hay es lo que toca. 
Que hay corazones de roca y que tu boca va ha ser la excepción que calle la mía. 
Que este paisaje sin Luna es como París sin amantes; como un vagón sin miradas al horizonte pensando si dejas atrás a alguien importante.
Que ya nada importa.
Que la muerte y el amor van a una distancia demasiado corta. 
Que si lo piensas podrían ser sinónimos, pero preferimos hacernos los tontos.
Los tontos o lo que sea, pero hacernos.
Que te quiero pero, lo guardo para mí.
Que me quieres, pero lo guardas para tí.
Orgullo.
Fin.

martes, 15 de enero de 2013

La prometí París, pero me quedo con Madriz.



Todavía me duelen algunas canciones y cuando saltan en el playlist las paso con prisa como esperando que nadie se fije. Este disfraz alquilado no traía consigo una sonrisa contra la música, así que es un poco como desnudarse pero con muchas heridas y ningún orgasmo.
Imposible delante de las visitas.
Pero luego, cuando me quedo solo, las pongo una y otra vez nuestras canciones e imagino que las escuchas desnuda por aquí, escondida entre las sábanas y quejándote por el frío.
(Si vieras la de bajoceros que han crecido en la habita
desde que no vienes…)
Y me imagino a mí metiéndome con todos tus grupos maqueteros para picarte, intentando hacerle cosquillas a tus opiniones, o riéndome de tu actor favorito para que pongas esos ojitos de “como te pases me lo vas a tener que comer muy bien, así que sigue así, valiente”y siguiendo así, claro, hasta besarte como una chica difícil, yo, que siempre fui tan fácil.
Y no sé si me pongo triste o feliz al recordarte dibujándole  striptease a los empalagos y al Rap follándotelo directamente.
Qué preciosidad de rabia, qué maravillosa tristeza esconde el paisaje de las cimas más altas una vez has bajado.
Y qué nostalgia abierta te abre su futuro de puertas cerradas para que las recuerdes, para que aprendas a vivir alrededor de lo que ya no harás.
Llega un momento en que si miras hacia atrás lo bueno y lo malo pierden su matiz de diferencia para unirse en un solo tiempo verbal: PASADO.
Da igual lo mucho que duela, el vacío aséptico con que te trate o que no pida permiso para los puñetazos.
De qué nada sirve la indómita libertad del que no le quedan monedas ni balas en la ruleta.
Qué poco importa la velocidad después de haber escupido el equipaje y los besospor la ventanilla. Quiero decir que si no tengo cicatrices es porque nunca dejé que se cerraran mis heridas y  por eso le doy al play como si el dolor fuera un juego de musas enjauladas. Lo único que sé es que en mitad de este desierto también llueve cada vez que pones ojos de música. Yo soy más de hablar de presente. El pasado me la suda. Y el futuro mucho más. 
Así qué me quedo con mi presente, su sonrisa y cada uno de los besos que aún me debe, pitis a pachas o los polvos prometidos con rap de fondo.