jueves, 30 de abril de 2015

Breakfast at Tiffany's

Mira si me dijeras que pensabas liarte con un buque de guerra, yo respetaría tus sentimientos. No, hablo en serio. Habría que permitir toda clase de amor. Soy absolutamente partidaria de eso. Sobre todo ahora que ya me he hecho una idea bastante aproximada de lo que es. (...) es capaz de provocarme la risa hasta incluso cuando tengo la malea, aunque ahora ya no me viene casi nunca, sólo a veces, e incluso esas veces no es tan espantosa como para que me de por tragarme frascos de Seconal o por ir a Tiffany's. (...) Es un fastidio, pero la solución consiste en saber que sólo nos ocurren cosas buenas si somos buenos. ¿Buenos? Mas bien quería decir honestos. No me refiero a la honestidad en cuanto a las leyes (podría robar una tumba, hasta le arrancaría los ojos a un muerto si creyese que así me alegraría un día), sino a ser honesto con uno mismo. Me da igual ser cualquier cosa, menos cobarde, falsa, tramposa en cuestión de sentimientos, o puta: prefiero tener el cáncer que un corazón deshonesto. Y esto no significa que sea una beata. Soy simplemente una persona práctica. De cáncer se muere a veces; de lo otro siempre. Oh, a la mierda con este asunto. Anda, pásame la guitarra, voy a cantarte un fado en un portugués perfecto. (...)

miércoles, 8 de abril de 2015

Autodestrucción

"Lo que eres me distrae de lo que dices";Tirando un poco de Salinas puedo decir que soy todo aquello que nunca logro explicar. 
Así por definición puede parecer sencillo pero, no todo es lo que parece... ¿no?
Nacímos para ser libres en un mundo que todo nos ata. Cuanto más liberales, más atrapados, y es que no es lo mismo vivir que estar vivo...
Todo texto acaba desembocando en amor,sexo, o algún tema presuntuoso relacionado con este campo. Pasa igual con las canciones; todas están escritas "para dos". 
Las modas nos persiguen e intentan distraernos con un par de extereotipos universalizados para que nuestra cabeza esté ocupada preguntandose en "¿qué pensarán los demás?" cuándo en realidad sólo quieren disuadirnos de pensar con ella por miedo, y nos distraen con marcas "baratas", amores imposibles o sexo para capitalizar los preservativos, que por cierto, cada día son más caros...
El día que levantemos un poco la mirada y observemos en que nos han convertido con toda su basura mal vendida, nos entraran ganas de vomitarnos unos a otros de lo mucho que nos han hecho apestar.
Únicamente los que no merecen respeto exigen obediencia; y así estamos...
Pero tenemos la desastrosa virtud de saber lo que pasa y el precioso defecto de hacernos los tontos al respecto.
Y esto... Esto es lo más parecido a la autodestrucción que he contemplado nunca...

sábado, 4 de abril de 2015

Un mundo incondicional.

Siempre soy la que escribe para alguien o algo aludido, y la sensación es buena porque en cierto modo encuentro en este arte una vía de escape siempre que lo necesito.
Lo cierto es que hace mucho que no leo a los demás. Suelo leer libros, periódicos, poesía e incluso guiones, qué se yo... pero nunca tienen alusión a algo relacionado conmigo.
Leer algo y saber que es para tí tiene que ser algo gratificante y no recordaba la sensación. 
Por casualidades y cosas que pasan, la vida da muchas vueltas y a menudo pasa por las mismas calles y avenidas. Hoy ha sido así y doy gracias por ello. Tengo gente a mi lado que me estabiliza y serena en mis momentos menos cuerdos. Que me hacen especial. 
Hoy he vuelto a leer algo precioso que hablaba de mí y me definía de una manera en cierto modo subjetiva. He vuelto a sentir ese cosquilleo gracias a tí y he vuelto a entender porque es tan importante saber mirar a una persona a los ojos con la capacidad de expresarle tus adentros. 
Hoy he vuelto a sentir un empujón en mi espalda que me ha invitado a entrar en un estado de tranquilidad que necesitaba.
Y hoy he vuelto a sentir lo que es querer de verdad a una persona.
Algún día estaremos tumbadas en un sofá cualquiera, en una casa cualquiera de una ciudad cualquiera sintiéndonos, leyendonos y analizando cada una de las sonrisas y lágrimas que solemos provocarnos en nuestras llamadas ''terapias''.
Gracias pues, por hacerme temblar cada vez que te miro.

viernes, 3 de abril de 2015

Cápsula tres.


Ya soy mayorcita para tanto autocompadecimiento asocial depresivo. Al mío me refiero, pero al ajeno también... sobre todo al ajeno.
Siempre suelo entrar de puntillas, porque no me gusta hacer ruido y una vez dentro rompo todo lo que encuentro por mi paso, pero me quedo. Sin embargo tú... Tú entras rompiéndolo todo y luego te vas de puntillas, con cara de no haber roto un plato en tu vida... ¡unos cojones!
"Quizá el mundo ahí fuera es cruel y yo no me haya dado cuenta, quizá mi historia en tu papel no sea lo que me interesa... ¿Quién dicta lo que has de soñar?
¿Quién dice que eso no pueda cambiar jamás? ¿Quién se llevó la diversión, de hacer lo que nos apetezca?"



Yo tan de pensar en bañarme en pelotas y tú tan de intentar definir el mar.